Melbourne, Australia, AFP/ Con una lógica implacable, el suizo Roger Federer ganó ayer el Abierto de tenis de Australia, poniendo fin al sueño del chileno Fernando González en la final, y conquistó su décimo torneo de Gran Slam sin ceder un sólo set en siete partidos.
Esa es la novedad en el trayecto del número uno mundial en Melbourne, ya que hasta ahora nunca había ganado un gran torneo sin perder alguna manga por el camino. Una hazaña más que parece ahondar, si cabe, el abismo que le separa del resto de tenistas.
Viendo los problemas del estadounidense Andy Roddick y del español Rafael Nadal, número dos mundial, o la impotencia del ‘Bombardero’ Fernando González, su valiente rival en la final que perdió por 7-6, 6-4, 6-4, el suizo sigue sin duda alejándose.
Y es que hoy su modelo no es sólo Pete Sampras sino también Bjorn Borg, ganador sistemático de torneos de Gran Slam y el último que no perdió ningún set para lograrlo, en 1980 en Roland Garros.
A sus 25 años, Federer está mejor situado que nunca para superar a sus antecesores en el libro de los récords, empezando por Borg, que tiene sólo un Gran Slam más, y en espera de batir el récord de 14 de Sampras.
Si sigue al ritmo de tres por año, el suizo lo logrará en dos años y, si entretanto gana por fin Roland Garros, podría ser el mejor de todos los tiempos incluso antes.
Su rival de ayer lo tiene claro. “Federer va camino de convertirse en el mejor tenista de todos los tiempos. Hace el tenis muy sencillo y, cuando tiene una oportunidad, la aprovecha. ¿Que si puede ganar Roland Garros? ¡Por supuesto!”, decía González, cabeza de serie N.10.
Aunque al preguntarle si el suizo es imbatible, aseguraba que no pero que es “muy, muy difícil ganarle”. “Pero cada partido es una nueva oportunidad, así que lo intentaré la próxima vez”, añadió.
“Ahora sé que puedo llegar aún más lejos. Puedo ser número 1, tengo el tenis necesario para serlo, pero el camino aún es muy largo”, añadió.
Tomado de: http://www.eltiempo.com.ec/deporten1.htm
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